viernes, 5 de febrero de 2010
irse
me gusta lo que me mandas. tiene algo alusivo y recóndito. como un eclipse. a veces. como el tú. de algunos días. me gusta. como leyendas. debe ser bonito algo así. como tu pueblo. como esos lugares que ya no existen.
me gusta pensar en las aldeas también. llevaré un pijama abrigado muy abrigado tan abrigado que no vas a saber si estoy o no adentro. como un oso.
si me hubieses dicho todo eso mientras estuviésemos tendidos en la cama. me hubiese puesto de pie y te hubiese arrastrado a la calle. a pasear para que viéramos cómo vive todo el mundo. las cosas que hacen. cómo se mueven y así. anónimos entre todos. te hubiese dicho lo que te tengo que decir.
ni cuando eras un adolescente infame. ni cuando dijiste cosas de las que ahora te arrepientes tanto. ni cuando te pasaste tres días seguidos mirando el techo.
duerme harto. mucho. descansa como se descansa en los domingo. abrígate. que no se te destapen los pies. ni te caigas de la cama. ni se haya quedado una mosca en tu pieza.
enrarece. volver a los lugares. en los que ha pasado. todo. siempre. aunque uno no quiera. no hay nada más bonito y lúgubre.
a veces la distancia es muy hermosa. como subir un ascensor de vidrio. y empezar a ver todo desde arriba. lejos. sin saber bien. qué es eso. y eso otro. disfrutar del cambio de escala. de las cosas un poco ausentes. y un poco azules.
te escribo con mis dibujos repartidos por toda la mesa. me quedo leyendo esa última línea tuya. como si mi futuro se encontrara entre la palabra nuca y la palabra ojo. coloreo los animales para enviártelos en sobres amarillos. y dejo en repetir una canción.
viernes, 29 de enero de 2010
el último lugar
anoche tembló acá. cerca de las tres de las mañana. creo. yo me había dormido hace poco. me desperté y pensé. viene. vi que todos estaban durmiendo. quise escribirte. en vez de eso volví a la cama. tú sabes de mis presencias nocturnas. la primera vez que vi este grabado. me dio la impresión de que ese era el último lugar. que esa rama amparaba al fin del mundo. lo único que quedaba. cuando veo un desastre. cuando alguna cosa invisible se pasa toda la noche mirándome. me imagino ahí. arrinconada entre los sobrevivientes.
sábado, 16 de enero de 2010
lunes, 11 de enero de 2010
que me vaya

vestida de oso
en un continente
imaginado por otro
todavía
me dice esa voz
que es otra
y no reconozco
me repite
que nada
que nada
va a nacer en esta tierra del sur
con tanto eclipse
con tanto aluvión
y tanto derrumbe
jueves, 7 de enero de 2010
consulta
lee sobre la mesa “Eme se encuentra muy alejada”. ella cree que ha sido víctima de un mal diagnóstico. la consulta dura una hora y media. entonces me pregunta cómo me definiría yo. Eme hace un esfuerzo para decir algo que no se contradiga radicalmente entre sí. entonces piensa en cómo no va a tener una noción de lo que es. es un poco aterrador. aunque ella la mire con cara de obviedad. ¿suena tonto verdad? es difícil entender. la manera en que funciona todo. hace una pausa y toma un sorbo de agua. no sé. señora. pienso que soy como la mayor parte de la gente.
miércoles, 6 de enero de 2010
trece
yo iré con mi hombro frío
por la puerta arrastrando
mis dedos de los pies
y te veré cruzando el parque
pensando que nunca más
delante del campo
a quién voy a parecerme
la mañana siguiente
frente al vidrio
dormida
como una piedra en el pasto
contigo en un escenario
yo con la frente brillante
y un traje de baño
sin que nadie nos obligue
antes de que te vayas
por todo el cielo
con la cara como un desastre
y tu madre te vista como una flor en la mesa
para que bailes luego del postre
viernes, 25 de diciembre de 2009
martes, 15 de diciembre de 2009
buena suerte
jueves, 3 de diciembre de 2009
martes, 1 de diciembre de 2009
alejandra
Fragmentos para dominar el silencio
Las fuerzas del lenguaje son las damas solitarias, desoladas, que cantan a través de mi voz que escucho a lo lejos. Y lejos, en la negra arena, yace una niña densa de música ancestral. ¿Dónde la verdadera muerte? He querido iluminarme a la luz de mi falta de luz. Los ramos se mueren en la memoria. La yacente anida en mí con su máscara de loba. La que no pudo más e imploró llamas y ardimos. I
Cuando a la casa del lenguaje se le vuela el tejado y las palabras no guarecen, yo hablo. II
Las damas de rojo se extraviaron dentro de sus máscaras aunque regresarán para sollozar entre flores.
No es muda la muerte. Escucho el canto de los enlutados sellar las hendiduras del silencio. Escucho tu dulcísimo llanto florecer mi silencio gris.La muerte ha restituido al silencio su prestigio hechizante. Y yo no diré mi poema y yo he de decirlo. Aún si el poema (aquí, ahora) no tiene sentido, no tiene destino. III
lunes, 30 de noviembre de 2009
sin título
le escribo
que mi perro está detrás de la puerta
queriendo entrar al lavadero
que la luz de enfrente se prende y se apaga
según muevo las manos
pero ya viene la bestia
con sombra color púrpura
como un terremoto
sus pasos
se caen
y no sabemos dónde están
nuestras casas
entonces
hay que subir tan despacio a oscuras
para que un señor cambie
el enorme foco de luz
yo miro el fuego apagarse
y pienso
esto será de otras gentes
busco un hacha
o una bomba
para dormirme
en el ruido del estalle
viernes, 13 de noviembre de 2009
repite conmigo
lunes, 2 de noviembre de 2009
zenit y nadir
jueves, 10 de septiembre de 2009
miércoles, 26 de agosto de 2009
mañana
voy a librarme de llamarte sin que me respondas y luego me hagas una pregunta tan genérica y yo llorando te diga que iré al cine y que tú también y sigas hablando en plural cuando percibas que he tenido una mañana tan detestable. que quiero subirme al bus y no explicarte nada. y que entiendas que no encuentro un lugar donde esté todo junto. que ellos interrumpen los motivos buscando una suerte más blanca y que yo quiero quedarme acurrucada en ese rincón sucio de madera con las cortinas con hoyos y figuritas de greda. que pienso en un futuro alejado de mí. que pienso que nuestra descendencia hablará diferente y que seremos todos por siempre una cosa rara que se niega.








